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Cuando una institución necesita gestionar conflictos con método y garantías.

Cuando el conflicto pone en riesgo la misión de la entidad.

Diálogo facilitado en una mesa redonda institucional

En una ONG los conflictos duelen el doble: enfrentan a personas que comparten causa y consumen una energía que debería ir a la misión. Y como “aquí nos llevamos bien” forma parte de la identidad, muchos conflictos se tapan hasta que estallan.

Direcciones y juntas de entidades sociales conocen estas situaciones: tensión entre personal contratado y voluntariado, desgaste entre coordinación y equipos, juntas divididas sobre el rumbo, o conflictos con personas usuarias donde la respuesta fácil —excluir— contradice la razón de ser de la organización. A eso se suman los conflictos entre entidades que comparten proyecto, financiador o territorio.

En Imagine Solución trabajamos con entidades sociales desde un equipo multidisciplinar —trabajadores sociales, educadores, psicólogos, juristas— con trayectoria real en mediación intercultural y comunitaria y en prácticas restaurativas. Esa combinación importa: muchos conflictos del tercer sector cruzan lo laboral, lo personal y lo cultural, y requieren co-mediación con perfiles complementarios.

Nuestra intervención sigue una metodología definida —valoración de idoneidad, diseño del proceso, sesiones estructuradas, cierre documentado— con protocolos de confidencialidad claros: en organizaciones pequeñas, donde todos se conocen, la garantía de que lo hablado no circula es condición del proceso. La entidad recibe trazabilidad y, si la necesita para financiadores u órganos de gobierno, reporting que acredita la intervención sin exponer su contenido. Y distinguimos siempre mediación de asesoramiento: si la entidad necesita orientación unilateral, lo diremos y no lo mezclaremos con el rol neutral.

Trabajamos de forma presencial en Málaga y el resto de Andalucía, y online con entidades de cualquier territorio.

Situaciones frecuentes

  • Tensiones entre personal contratado y voluntariado: roles, reconocimiento, límites de cada figura.
  • Conflictos entre la coordinación o dirección y los equipos de intervención.
  • Discrepancias en la junta directiva o el patronato sobre estrategia, fondos o liderazgo.
  • Conflictos con personas usuarias o entre personas usuarias de un mismo servicio o recurso.
  • Situaciones interculturales que la entidad no consigue gestionar con sus propios medios.
  • Conflictos entre entidades que comparten proyecto, subvención, local o territorio.
  • Relación tensa con una administración financiadora o titular del servicio gestionado.

Qué puede aportar la mediación

La mediación en entidades sociales es un proceso voluntario y confidencial en el que profesionales neutrales ayudan a equipos, voluntariado, órganos de gobierno y personas usuarias a abordar el conflicto y construir acuerdos viables, con una metodología estructurada que protege tanto a las personas como la continuidad de la misión de la organización.

Aporta lo que dentro de la entidad es casi imposible tener: un tercero sin historia previa con nadie. También aporta método para conflictos que implican a muchas personas mediante formatos de intervención multiparte y círculos restaurativos. Y puede completarse con formación, para que la entidad gane capacidad propia de gestión de conflictos. El proceso, paso a paso, en cómo funciona la mediación.

Cuándo puede no ser adecuada

No proponemos mediación cuando el caso exige otra cosa. Si hay indicios de acoso laboral o sexual, de abuso o de desprotección de personas vulnerables, corresponde activar los protocolos de protección e investigación de la entidad, no sentar a las partes a negociar. Tampoco con violencia o coacción, cuando una parte carece de capacidad real para acordar o cuando la dirección busca que un tercero valide una decisión ya tomada. La valoración previa de idoneidad existe para detectar estos supuestos y orientar el caso a su cauce correcto.

Preguntas frecuentes

¿Podemos permitirnos una mediación siendo una entidad pequeña?

El coste de la intervención se dimensiona según el caso: no es lo mismo un conflicto entre dos personas que un proceso multiparte con toda la asamblea. En la primera valoración, confidencial, delimitamos el alcance real y os proponemos un formato ajustado. Comparad ese coste con lo que el conflicto ya consume en horas, rotación y proyectos frenados.

¿Sirve la mediación para conflictos con personas usuarias?

Sí, y suele ser preferible a la exclusión del servicio, que muchas veces contradice la misión de la entidad. La mediación permite abordar el conflicto entre la persona usuaria y el equipo —o entre personas usuarias— con garantías de imparcialidad y con competencia intercultural cuando hace falta. Si existe riesgo o desprotección, primero se activan los protocolos correspondientes.

¿Qué pasa si el conflicto afecta a la propia dirección que os contrata?

Lo tratamos con la misma neutralidad que cualquier otro caso, y lo dejamos claro desde el encargo: la dirección paga el proceso, no el resultado. Todas las partes reciben la misma información, garantías y espacio. Si la dirección busca un aliado en lugar de un mediador, ese encargo no lo aceptamos como mediación.

¿Puede el voluntariado participar en una mediación?

Sí. La mediación no exige relación laboral: pueden participar personas contratadas, voluntarias, socias, usuarias o miembros de órganos de gobierno, siempre de forma voluntaria. Un proceso bien diseñado define quién debe estar en cada sesión y en calidad de qué.

El conflicto ya existe. El siguiente paso puede ser diferente.

Cuéntanos brevemente qué está ocurriendo y valoraremos, de forma confidencial, qué tipo de intervención puede ayudarte.

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